¿POR QUÉ LA GENTE FALLA?
Muchos profesionales exitosos, preparados, con metas concretas y mucho potencial parecen encontrar cada día más una barrera insalvable que no les permite avanzar hacia metas más altas.
Sin embargo, hay maneras de evitar el fracaso, tanto de la persona como de la empresa, anticipando y teniendo presentes los motivos más comunes por los que muchos parecen estancarse.
Pérdida de la humildad: A medida que llegan los éxitos laborales, los ascensos en la empresa o incluso la creación de nuestro propio negocio, comienzan a surgir sentimientos de vanidad, sensaciones de invencibilidad y otras “tentaciones” del éxito que no nos dejan pensar con claridad.
Las personas que creen saberlo todo y tener todas las respuestas por lo general están equivocadas. Rodéate de ideas nuevas, de gente talentosa y de escenarios nuevos. Principalmente, aprende a escuchar, sobre todo a aquellos que piensan de manera contraria a ti.
Ambiciones personales: Si trabajas para una compañía, lo peor que puedes hacer es permitir que tus ambiciones personales desvíen la toma de decisiones.
Si comienzas a pensar más en cómo una decisión te hará destacar del resto o te procurará un ascenso, y menos si esa decisión es buena o mala para la empresa, perdiste completamente el camino a seguir.
Falta de actualización profesional: Más allá de cursos, talleres y seminarios, se trata de no apegarse a esquemas, modelos y procedimientos. Los profesionales que se mantienen haciendo lo mismo durante toda su carrera, sin actualizar sus métodos a los tiempos cambiantes, se vuelven obsoletos.
Así como reemplazamos computadores, celulares y software para mantenernos al día con la tecnología, debemos actualizarnos nosotros mismos para continuar nuestro desarrollo profesional.
Pérdida de identificación con la empresa: Cuando un profesional trabaja para una empresa en la que ya no cree, es poco lo que puede aportar a ella y a sí mismo. Este es uno de los momentos clave para buscar nuevos retos profesionales.
Exceso de “revolución”: Si bien es cierto que los empresarios exitosos parten de la innovación, hay un conjunto de reglas básicas que existen por una razón y no deben ser cambiadas cuando se quiere que las cosas funcionen.
Aquellos que no quieren jugar con las reglas del juego, especialmente las más básicas, tienden a perder el camino.
